Waters of Life

Biblical Studies in Multiple Languages

Search in "Spanish":
Home -- Spanish -- Colossians -- 030 (Paul´s Struggle for the Churches)
This page in: -- Arabic -- Chinese -- English -- German -- Portuguese -- SPANISH -- Turkish

Previous Lesson -- Next Lesson

COLOSENSES - Cristo en vosotros, la esperanza de gloria
Meditaciones acerca de la epístola del apóstol Pablo a la iglesia en Colosas

Parte 2 - El conocimiento del misterio de Cristo protege de falsas doctrinas (Colosenses 2:1-23)

8. La lucha de Pablo por la iglesia en Colosas y Laodicea (Colosenses 2:1-3)


COLOSENSES 2:1-3
1 Porque quiero que sepáis cuán gran lucha sostengo por vosotros, y por los que están en Laodicea, y por todos los que nunca han visto mi rostro; 2 para que sean consolados sus corazones, unidos en amor, hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento, a fin de conocer el misterio de Dios el Padre, y de Cristo, 3 en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento.

Pablo estaba entusiasmado pero también preocupado, porque sin su intervención se habían formado iglesias “satélite” en las cercanías de Efeso. Algunos creyentes que oyeron los discursos evangelísticos de Pablo en la casa de Tiranno (Hechos 19:9.10) en Efeso, la capital de la provincia, habían llevado el mensaje del Señor a otros y causaron un “incendio” espiritual en toda la zona. Pero el apóstol sabía que Satanás andaba como “león rugiente”, para golpear y desgarrar al que podía alcanzar. Por eso incluía a estos creyentes desconocidos para él en su acostumbrada intercesión y luchaba insistentemente con el Señor, para que su fe no fallara y que ellos pudieran rechazar a sus tentadores. Además de los creyentes en Colosas, Pablo también se sentía responsable por la iglesia vecina en Laodicea (Apocalipsis 3:14-22), él oraba fielmente con toda esperanza por estos nuevos creyentes, que no conocía personalmente.

El propósito de sus esfuerzos durante su prisión preventiva era el fortalecimiento de sus corazones. Ellos debían saber: El apóstol ha escuchado de nosotros, nos ama, confía en nosotros y ora por nosotros. Con esto él esperaba que miembros de la iglesia más sensibles se unieran y se cuidaran mutuamente, en cuestiones sociales y prácticas en esta sociedad multicultural. Ellos debían ejercitarse entre ellos, en el amor sacrificial y pragmático y no hablar solamente lindas y bonitas palabras. Además debían crecer más y más en todo el conocimiento del evangelio y darse cuenta del misterio de todos los misterios revelados: “Cristo” es el Ungido de Dios con la plenitud del Espíritu Santo (Salmo 45:7; Lucas 4:18; Hebreos 1:9). El profesor Adolf Schlatter, que conocía todo el Nuevo Testamento en griego de memoria, inclusive las notas escritas al pie del mismo, escribió cerca del final de su vida un libro titulado: “¿Conocemos a Jesús?” El quería señalar a creyentes experimentados, que nunca terminaremos con el conocimiento de las riquezas del amor y el poder de Cristo y que iremos de milagro en milagro, si nos humillamos y somos alumnos atentos del crucificado exaltado.

Pablo denomina la persona de Jesús como “el misterio de Dios”. Esta expresión significa que todo conocimiento que tengamos de Jesús, son solamente el comienzo y la superficie de su plenitud. En él reposan escondidos muchas sorpresas, poderes y bendiciones para sus seguidores en todo el mundo.

En la cultura alrededor del Mar Mediterráneo con fuerte influencia griega, dominaban muchas veces los “conocimientos” de filósofos modernos o “visiones” del terreno místico y de invocadores de espíritus. A aquel que podía ofrecer algo nuevo o sensacional se le escuchaba y se le tenía en alta estima. Pablo sonreía de estos “genios sin remedio”, pues todos ellos no conocían a Jesús, quien es el Alfa y la Omega, el principio y el fin de todas las ciencias y conocimientos. Quien no reconoce a Dios es un ingenuo, porque no conoce los parámetros para su vida y de su pueblo y no está preparado para el juicio venidero. Aquel que niega el perdón de pecados por la cruz de Cristo, está poseído, pues cierra a sí mismo y a otros, la única puerta abierta a Dios. El que no es iluminado por el Espíritu Santo, renovado y guiado, está muerto espiritualmente en sus pecados y se parece a un ciego, que percibe que existe un sol, pero nunca lo vio. Pablo se atrevió a testificar: “En Cristo están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento” (Colosenses 2:3). Esta oración debería enseñarse en nuestras facultades y univeridades, para que los candidatos al doctorado, sean cuerdos espiritualmente y los buscadores de verdad sean sabios.

El apóstol no rehusaba aclarar que en el Señor Jesús están todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento, pues él había visto a Cristo en su luminosa gloria ante Damasco. En aquel entonces acontecieron con tremenda rapidez los cambios de valores y una evaluación espiritual de todas las ideas, personas y reglas. El escribió a la iglesia en Roma: “... por cuanto todos pecaron, y están destituídos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús” (Romanos 3:23.24). Todos los filósofos, místicos y fanáticos de la ley, se quebrarán ante esta teología fundada bíblicamente. También los teólogos liberales ofrecen sólo paja, con sus enseñanzas interesantes e inteligentes, a no ser que se arrodillen ante el crucificado y resucitado Señor y le reconozcan como la suma de la verdadera y sana teología.

ORACIÓN: Señor Jesús, ¿quién eres tú y quienes somos nosotros? Tú eres la plenitud de amor y santidad, y nosotros somos chiquillos arrogantes e inútiles. Tú nos abriste el camino al Padre celestial. De ti recibimos perdón por nuestras tonteras y nuestros pecados. Tú nos otorgas el poder de tu Espíritu Santo. Te adoramos porque en ti descansa la plenitud de la sabiduría y del amor de Dios. Amén.

PREGUNTA:

  1. ¿Por qué Pablo podía escribir que en Cristo están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento?

www.Waters-of-Life.net

Page last modified on April 23, 2012, at 10:04 AM | powered by PmWiki (pmwiki-2.2.109)